He pensado mucho en ti. A veces imagino las platicas que hubieramos tenido en estos días, que hubiera sido si el camino no se hubiera quebrado aquellos años... Otras veces agradezco que no estés ahora, porque también te hubieran molestado, y tu no lo mereces. Tu tampoco lo mereces. Se que Marge se alejó por el mismo miedo que había ido llenando su mente desde varios años antes, esos amigos que encontró despues de nosotras, tan alejados de nuestra identidad, tan unica. Y todo por no doler, por alejarse de eso que le -nos- parte el alma y nos entristece en lo mas hondo, esa amistad tan profunda que se quebró, por culpa de esas ideas que ahora también envenenan, pero en diferentes proporciones.
Recuerdo nuestras pláticas de madrugada, contandonos todo lo que hicimos en el día, hablando de chicos y los problemas con nuestros papás. Recuerdo tu largo cabello rubio, del que estabas tan orgullosa, ese que nunca cortabas mas de unos centímetros, el mismo que cortaste por debajo de los hombros después de tener a tu primera hija, "porque ya eras mamá" y por alguna razón, esas ideas de las nuevas personas en tu vida te llegaron a la cabeza y les creíste que debía ser así...Aun recuerdo como fuiste tu de quien aprendí ese porte, a permanecer en calma y seguir siendo tu en esos momentos donde algun factor externo busca quitarte la tranquilidad, tu sabes de cuales te hablo. Aprendimos, por osmosis a ser nosotras mismas, sin proyectar, ni provocar, a cuidarnos entre nosotras, aun lo recuerdo, era tan facil estar. Esos momentos mágicos donde el mundo exterior se quedaba ahí, afuera, y nosotras estabamos en nuestra burbuja de hermandad, contandonos los ultimos acontecimientos y poniendonos al corriente de nuestras vidas, riendo de cualquier cosa y tomando mil fotos, para la posteridad... y
bueno...
Es difícil ver todo lo que está pasando ahora, como el mundo quiere borrar eso y sustituirlo con fantasías que nunca han sido verdad... Aun recuerdo que de ti aprendí a aceptar mi cuerpo, a vestirlo bonito y a aceptar tu personalidad. A ser tu misma, y defenderte, con clase, como si nada, simplemente siendo... Ahora veo lo cruel que es, si tienes sobrepeso solo hay tres opciones: No existir, ser la "hermanastra malvada" o la gordita envidiosa... Y eso es cruel, injusto y todo está en sus cabezas. No puedo dejar de pensar en tus hijas, que crecen viviendolo, que hubiera sido si hubieramos crecido con eso (aun mas, ya que eso ya existía entonces), que injusto. Te lo digo, tu no lo mereces, ellas no lo merecen. No lo merecemos.
... tu con tu maestría y doctorado, con tu novio de muchos años, Rose con Yahir, Marcela con un chico otaku, gamer y yo con un musico de la escena o creativo de algun otro lugar. Tal vez de visita, porque vivíamos en otra ciudad, no se...
Ahora la vida suena tan diferente... Era un bonito sueño. Ahora la vida se ve borrosa, solo da la impresion que eso suena muy lejos de la realidad...
Siempre quise salvarnos, sacarnos de esas situaciones donde no nos valoraban. Siempre imaginando que algun día ibamos a encontrar ese camino diferente donde pudieramos ser nosotras mismas, fuertes, plenas. Me haces mucha falta. Me hacen mucha falta esos momentos, nosotras, esa yo que era cuando estabamos juntas, las 4. Tus hijas merecen un futuro justo, una realidad... Real... Genuina.
De esos años solo me quedan un par de discos con fotos, un tatuaje, un montón de recuerdos que atesoro y ese pedacito de identidad forjada juntas, que sigue ahí, desde la historia. Por tus hijas y por esas niñas que vienen y las que están, que merecen mas. Espero lo puedas leer. Te mando un abrazo. Te extraño y te quiero mucho.



