sábado, 2 de agosto de 2014

Te quiero

Tengo ganas de comprar mi propia comida y cocinarla yo misma. Ganas de pagar mis deudas y limpiar mi historial.
Hoy tengo ganas de olvidar viejas rencillas, y vivir una vida plena.
Tengo ganas de dejar atrás el pasado y vivir con lo que nos tiene el hoy.
Ganas de salirme de esta casa y encontrar mi lugar en el mundo. Tengo ganas de tirar estas ropas viejas y conseguirme un nuevo guardarropa, cosas nuevas, ya sin remendar.
Tengo ganas de cuidar mi cuerpo y empezar una nueva vida.
Todo ha pasado muy rápido, mi vida ha dado muchas vueltas en estos últimos meses que es muy complicado empezar a explicar.

Orlando, gracias por todo lo que hemos pasado, te amo, eres una de las personas mas importantes en mi vida. Que hasta el día de hoy, aun sin darte cuenta, me sigues enseñando a madurar.
Admiro todo de ti. Aun cuando tu no te des cuenta, eres una persona increíble, eres un hombre inteligente, que siempre tiene algo que enseñar. He aprendido tanto contigo, has cambiado mi vida, y no puedo estar mas que agradecida por eso. Si no hubiera pasado todo esto que ha pasado, mi vida sería muy diferente. Poco a poco, todo va tomando un camino. Puede que los cambios sean sutiles, apenas imperceptibles, pero ahí están, y se sienten como nunca antes.

Tantas cosas han pasado desde aquel 12 de marzo, cuando decidí, junto con mi mejor amigo, intentar algo diferente. Tantas cosas han cambiado desde que ese niño de cabello rizado le habló a esa niña asustada frente a él, de todas esas cosas que se estaba perdiendo, esa noche, sentados en aquel sillón. Esa noche del primer beso, esa noche en que todo cambió.
Lo recuerdo, y lo siento tan lejano, a veces es un poco difícil pensar que fue hace solo 5 meses.
Tanto ha cambiado desde entonces.

A veces extraño esas noches, me aferro a esos recuerdos, esperando que algún día puedan regresar. Pero no, tengo que dejarlos atrás. Todo ha cambiado, y no se, él ahora está tan diferente. Necesitamos madurar. Si, el potencial es increíble, somos tan compatibles, pero tenemos tanto miedo a ser felíces, así tan felices como los dos nos podemos llegar a hacer.

Y no me arrepiento. Sin todo esto, no hubiera aprendido a ver dentro de mi para buscar la causa de todo. No hubiera aprendido lo mucho que me gusta aprender. No hubiera aprendido tantas cosas que no puedo ni nombrar.
A veces lo sabes, hay personas que aún cuando salgan de tu vida, siempre van a estar ahí.
Hay personas que aun cuando no habían entrado a tu vida, de alguna forma, siempre hubo un huequito en tu alma esperándolos, contando las horas, los minutos, esperando el momento en que al fin llegaran, y completaran eso que a tu alma misma no le era posible llenar.

Te quiero.


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