miércoles, 14 de mayo de 2014

Historias perfectas en el momento menos indicado.

No estábamos listos el uno para el otro.
Tu no estabas listo para mi, yo no estaba lista para ti.

Todo fue tan intenso, que los dos nos encerramos. Tu en tu mente y yo en mi negación.

Era ese destino tan impresionante al que llegamos prematuramente, estábamos tan inmaduros que no supimos manejarlo.

No estábamos preparados para algo tan intenso.

Yo tenía que aprender a ser mala, y tu tenías que aprender a ser bueno. 
Y no lo digo de una manera subjetiva, de esto es bueno y esto es malo, no. Es que tu tenías demasiada desconfianza en la gente, y yo confiaba de más. Yo tenía que aprender cosas que tu tenías desaprender... si esa es una palabra... Para llegar a una comunión. Para encontrarnos en un punto en el futuro.

Los dos teníamos que aprender a ser protagonistas y antagonistas de nuestras propias vidas.

A mi me faltaba el ego que a ti te sobraba.

Llegar a un punto medio donde podamos encontrarnos.
Siempre es así, las historias perfectas en el momento menos indicado.

Timing.

Nos falta.

Tu estabas demasiado encerrado, demasiado protegido, cuando yo estaba demasiado dispuesta a que me hicieran daño. Tu estabas demasiado ausente, yo estaba demasiado presente.

Esa dualidad que no se lleva. Ese gin yang a la inversa.
Todo es equilibrio... Siempre es equilibrio.

Y yo entiendo... muchas cosas.. y yo se que a ti te duele. Todo tu pasado. Todo eso afectó.
Yo tengo mi pasado, los dos traemos esas historias a cuestas que no nos dejan coexistir en paz. Nuestras son tan similares. Eso es lo que lo hace tan perfecto, e imperfecto a la vez. Todas las cosas que nos han pasado están destinadas a coincidir, y coinciden, las historias coinciden, pero a nosotros nos falta madurez para hacerlas convivir. Nuestras historias tenían que madurar para poder estar juntas.

Es esa paradoja del tiempo. Saber que es algo que tenía que pasar, solo que no en ese momento. Y es bien curioso. Es como si el tiempo fuera una linea recta, como un cordel, y estamos en un punto, y si seguíamos esa linea recta, en algún momento del futuro iba a pasar. 
Pero nosotros tomamos ese punto en el futuro, ese punto en el cordel del destino, y lo acercamos al presente, lo doblamos para que fuera ahora, y se distorsiona por ese doblez, intenta funcionar, pero no puede, porque no le corresponde a ese momento, y hace un corto, y se suelta repentinamente como un pedazo de plástico que regresa a su forma real, de golpe... y ahora va de un lado a otro por la inercia, por esa fuerza que se ejerció para cambiarlo de lugar. Es ese dolor que se siente que te desequilibren la vida, que desequilibren tu destino, y sigue doliendo, hasta que vuelva a la normalidad, va a seguir doliendo, hasta que esa inercia termine de mover tu cordel.
Como si hubieran golpeado tu alma con una liga de hule.
Las ondas expansivas del dolor, tirar una piedra en el rio de tu alma, mueve tu cause, mueve tu mente de su tranquilidad. 
Puedes distraerte, pero sigue ahí, en el entorno.

Y ya... No se que vaya a pasar. No se si ese destino aun esté ahí, o lo hayamos desperdiciado. 
A veces eso se siente, y yo se que es lo que debo pensar, que después de el daño que inconscientemente me has causado, y si me quisiera un poquito mas, debería no volver a querer saber nada de ti...

Pero a veces mi intuición me dice otra cosa... a veces me llegan esos pensamientos ambiguos, como premoniciones que me dicen que en algunos años; tal vez mas de los que pueda imaginar; todo va a pasar como estaba destinado... 
O tal vez no es mi intuición. Tal vez es solo el último intento desesperado de mi mente para darle una explicación. Para darle un "cierre", al menos temporal, a este corazón roto.

No se que creer.

Esa dualidad de sentimientos, mi corazón tiene la esperanza de que eso pase, pero mi cerebro lucha por hacerme entender que no eres bueno para mi. Que nunca me quisiste y que tengo que olvidarme de todo. Que nada va a volver a funcionar.

Tal ves el destino era que no funcionara. Tal ves el destino era que fuera tan traumante para los dos, que nos hiciera cambiar. Que nos hiciera retomar nuestros destinos, que nos hiciera tomar caminos separados. 
Tal vez teníamos que sentir eso, para cada quien buscar lo que realmente queremos...

No se... Me vuelvo loca al pensar. Al darle vueltas buscando explicaciones.

Quiero volver a mi vida. Quiero empezar mi nueva vida. No se ni que pensar.

Hay muchos amores. No quiero vivir una vida tan monotona como la que estamos acostumbrados a ver.
El encontrar una sola persona, casarse, pasar toda tu vida con él, y morir...
No, faltan muchas personas. Muchas historias.
La mía no va a ser igual a las demás. Yo se que va a haber varios amores intensos en mi vida. Y a todos voy a sobrevivir. 
No va a ser fácil, pero de eso se trata vivir. 

Let me be the one that got away. The one that you let go away...


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